Valle de Losa

Usted está aquí

Arte

Arte

- Arte: Dentro de su variada riqueza patrimonial abundan los asentamientos de la Edad de Bronce y castros de la Edad de Hierro. También se encuentran huellas de la presencia romana en la villa de "Los Casarejos", en San Martín de Losa y en restos de vías romanas en las proximidades de Calzada. Sobresale la bella y pequeña iglesia románica de San Pantaleón. Su emplazamiento en lo alto de una gran roca asemeja desde la lejanía la forma de un navío. Curiosos y extraños personajes y figuras tallados en piedra han convertido a la ermita en centro de interés de romerías y leyendas populares. Sus pueblos conservan además magníficos ejemplos de arquitectura popular utilitaria como fuentes, herraderos, abrevaderos y boleras. Todas las localidades del municipio de Losa presentan una arquitectura popular muy interesante, caracterizada por grandes casas construidas con un tipo de piedra muy concreto, propio de la zona. Presentan planta cuadrada o rectangular, tejado a dos y cuatro agua y solana. Están realizadas con anchos muros de mampostería y vanos pequeños. Todas las construcciones están perfectamente adaptadas a los condicionantes climatológicos y topográficas de la comarca. Su arquitectura religiosa presenta una notable uniformidad. Son iglesias de gran volumen, construidas o ampliadas durante los siglos XVII y XVIII. Generalmente se trata de edificios de una nave con cabecera cuadrada o poligonal y torre-campanario. Son de excelente factura con sillería de gran calidad.

Relloso: Destacan sus edificaciones muy populares perfectamente adaptadas a la pendiente del terreno.

Lastras de la Torre: Enclavado en un paisaje de singular atractivo, sobresale la casa conocida como "La Torre"; de ella se conserva una puerta de ingreso gótica, ventana geminada y algunas saeteras del siglo XIV.

Quincoces de Yuso: Capital del municipio. Destacan varias casas solariegas que conservan algunos escudos con los veros de los Velasco. También es de interés el puente medieval sobre el río Jerea.

San Llorente: Se conservan dos torres del siglo XVI de las familias Salinas y Villamor. En la primera aún permanece un arco carpanel y molduras renacentistas.

Río de Losa: Tiene interés la torre de los Angulo, del siglo XIV. Conserva sus fuertes paredes, alguna aspillera y un escudo en la fachada.

Quintanilla la Ojada: Núcleo situado a ambos lados del Jerea, conserva un puente gótico de un sólo ojo en excelente estado.

San Martín de Losa: Se encuentra la Villa Romana de "Los Casarejos"; Destaca su emplazamiento, al ser la villa situada más al norte de la provincia de Burgos. Su distribución, distinta a cualquier otra conocida, merece el interés de estudiosos en el tema. De la villa se están recuperando distintos mosaicos entre los que destaca uno cuya decoración, absolutamente original, está formada por racimos de uvas.(En la actualidad no se pueden visitar estos mosaicos ya que se están realizando labores de restauración y conservación)

Fresno de Losa: En esta localidad se encuentra una de las mejores boleras Tres Tablones de Las Merindades; su distribución, con una plataforma sobre el espacio cubierto de juego, permite una visión más cómoda del juego para los espectadores. Esta plataforma se convierte en un quiosco para los músicos. Incluye guardabolos, pequeño almacén para bolas y bolos de madera.

San Pantaleón de Losa: Este pueblo destaca por la ermita de San Pantaleón se dibuja en lo alto de un peñasco que domina una pequeña vega del río Jerea. Este espectacular emplazamiento nos descubre una iglesia románica de pequeñas dimensiones. El pronunciado declive en que se levanta el edificio hace que el interior esté articulado en dos planos. El primero corresponde al tramo que se encuentra bajo la cúpula. De aquí, y mediante una serie de escalones, se accede al segundo piso, el tramo recto de la cabecera. La nave lateral es posterior y responde a una ampliación de la época gótica, como nos indica la bóveda de crucería de aristas en la cubierta. La portada se configura como el elemento más característico de esta construcción. En el lado izquierdo, aparece una gran figura, con rostro tratado al modo oriental, que para algunos estudiosos representa un atlante mientras otras investigaciones reconocen a Adán, taciturno y apesadumbrado bajo la carga del pecado. En el lado derecho, un cuerpo alargado dibuja un zig zag que encarna a la serpiente; bajo ella estaría Eva, resultando así la portada un conjunto de perfecta simetría. Las arquivoltas presentan decoración lisa; en ellas aparecen recuadros tallados con pies y cabezas humanos, reproduciendo posiblemente escenas de prisioneros. Sobre la portada destaca una ventana con decoración típica románica, con seis grandes capiteles labrados. El ábside es de gran sencillez, con un contrafuerte como elemento de separación entre el tramo recto y el tambor curvo. Destacan especialmente tres ventanas con decoración de máscaras y carátulas. Su interior es de una nave cubierta con cúpula sobre pechinas, de media naranja con forma bastante irregular. Sobre el escalón de acceso a la cabecera se levanta el arco triunfal que tiene su expresión al exterior en la espadaña. La escultura del interior en capiteles y ventanas repite la decoración de carátulas y otros temas de la portada. Esta ermita, perdida entre montañas y alejada de cualquier influencia exterior, ofrece un conjunto de valores innegables. La falta de hieratismo y simetría en su decoración apuntan hacia un artista que trabajó lejos de las "normas oficiales", configurando una obra de características excepcionales y únicas en la comarca. Pese a su extraña localízación, debieron ser miles los peregrinos que atraídos por el milagro de las reliquias de San Pantaleón, acudían cada año a la iglesia como nos demuestran las ampliaciones efectuadas para dar cabida a una multitud de devotos visitantes. La toponimia y el paisaje contribuyen poderosamente a la aparición de leyendas relacionadas con la ermita. Destaca la narrada por un peregrino inglés del siglo XII. Éste, al pasar por Losa se enteraría del milagro de la licuación de la sangre del santo y su imaginación haría el resto: El Ciclo Artúrico llevado a otro tiempo y otro lugar. La sangre sería la contenida en el Santo Grial (no muy lejos de aquí encontramos un pueblecito llamado Criales). El hecho de que la ermita se encuentre enclavada dentro del recinto de un castro de la Edad del Hierro (cultura de origen céltico) otorga a esta leyenda culta un cierto halo mágico y la entronca con las primitivas sagas bretonas.

Barriga: Pueblo con interesante arquitectura popular. La iglesia de San Cosme y San Damián de estilo popular, tiene una nave de planta rectangular con diversos añadidos. La cabecera, con contrafuertes diagonales en las esquinas, tiene mayor altura que la nave. Conserva elementos de otros estilos como los bastos canecillos del aleros y el óculo gótico. En los laterales están añadidas capilla y sacristía.

Lastras de Teza: La iglesia románica de Nuestra Señora es de una nave con ábside semicircular. Hay una ventana que tiene una arquivolta en el centro con columnillas y capiteles de escasa decoración. En la cabecera hay canecillos, con una talla muy basta. El pórtico adosado en el lateral es de estilo popular y junto a él se sitúa la torre. A los pies de la nave hay una ventana geminada apuntada.

Teza: La iglesia de Santo Tomás tiene una nave románica con dos tramos diferenciados: cabecera cuadrada con cúpula popular y otro tramo románico, de una nave con bóveda aquillada y arcos fajones. En el lateral la sacristía y a los pies la torre. Portada de una arquivolta románica de transición al gótico. Adosada a la esquina de la torre se sitúa una iglesia románica reformada para vivienda; esta tiene planta rectangular con cabecera de menor tamaño que la nave; en la cabecera hay una ventana con una arquivolta, con capiteles y columnillas. En toda la cornisa hay canecillos. En la localidad hay una casona, con planta de "L", dos alturas más altillo, tejado a cuatro aguas, fachada con huecos asimétricos, rejería barroca y un gran alero con canes de madera. Además en Teza hay varias fuentes de estilo popular.

Villacián: Con dos naves y principalmente de estilo barroco es la iglesia de San Pedro. La nave principal, de planta rectangular y con contrafuertes esquinas, tiene canes y una ventana románica. Arcos de medio punto y portada románica. La nave lateral tiene cabecera con ábside y canes románicos. La torre está a los pies.

Llorengoz: Caserío tradicional de la zona. Su entorno está repleto de numerosas cuevas.

Resto de núcleos del municipio: estos tienen poco que destacar, salvo su arquitectura tradicional, muy bien conservada en Villaño y Barriga.

Scroll top